Educación Musical en Venezuela

Propuestas para tratar temas sobre la educación musical en Venezuela y el mundo, la practica educativa en general, formación docente, enseñanza - aprendizaje musical; en fin, todo lo que podamos compartir dentro y fuera del aula.

viernes, abril 20, 2012

Proyecto Alma Llanera


El vicepresidente de la República, Elías Jaua, destacó este jueves que, tras la aprobación de 395 millones de bolívares para el proyecto Alma Llanera, se incorporarán 41.170 niños y jóvenes a 275 orquestas de música tradicional venezolana. El anuncio lo hizo durante la puesta en práctica del proyecto en el Centro de Acción Social por la Música, sede principal de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles, situado en el Bulevar Amador Bendayán de Caracas. El objetivo de Alma Llanera es crear la Red de Orquestas de Música Tradicional Venezolana. El primer fruto de esta iniciativa es la orquesta Cantaclaro, con 20 músicos, que debutó el 11 de marzo pasado. Jaua refirió que su consolidación y expansión en todo el territorio nacional impactará positivamente en el empleo, puesto que generará 1.375 puestos de trabajo directo y 4.175 de manera indirecta para los maestros de música y constructores de instrumentos. También está contemplado adquirir 41.130 instrumentos musicales, entre ellos arpas, cuatros, guitarras, bandolas, violín y flautas. "En nombre del comandante (Hugo) Chávez y el pueblo venezolano, damos la bienvenida a este hermoso proyecto. Qué bueno que haya sido escogido el día de hoy (19 de abril), que conmemoramos 202 años del inicio del proceso de liberación nacional", para ponerlo en práctica, manifestó Jaua. Refirió que desde el inicio del proceso revolucionario, el presidente Chávez ha considerado la música una forma de engrandecer a la patria, tal y como lo ha hecho el maestro José Antonio Abreu, fundador del sistema de orquestas del país. Por su parte, Abreu destacó que de esta forma se garantiza el estudio de los instrumentos tradicionales, una poderosa alternativa de estudio para dignificar a los niños y jóvenes de bajos recursos económicos. "El proyecto Alma Llanera permite imponer todo el infinito universo de propuestas estéticas que identifica la trayectoria, personalidad e idiosingracia de los pueblos y comunidades, todo expresado desde lo más profundo de su alma". Añadió: "Alma Llanera se propone formar una maravillosa red comunal de coros y orquestas, la cual, junto al sistema coral y los planteles bolivarianos, cubrirá con el manto sublime del sonido a un pueblo que se impone como la potencia músical en el mundo". Tomado de AVN , , .

sábado, marzo 10, 2012

¿Por qué se nos pega una canción?

La música tiene una tendencia a quedarse en nuestra mente. Usted conoce la experiencia: una tonada se mete cual intrusa en nuestros pensamientos y suena, una y otra vez, en un loop interminable. Me ocurrió recientemente y, como reportera científica, pensé en tratar de descubrir por qué.
Rhitu Chatterjee
The World

Hace varias semanas, estaba en casa un domingo por la mañana cuando, sin ninguna razón en particular, tres palabras se metieron en mi cabeza: "Funky Cold Medina".
Ese es el título de una canción del rapero Tone Loc. Me dicen que fue un éxito en la década de 1990, pero yo no la había escuchado hasta la noche anterior, cuando un amigo la cantó en un bar karaoke.
Seguía escuchando la letra: "El frío se apodera del bar, y estoy buscando algo de acción. Pero como decía Mick Jagger, no puedo obtener satisfacción".
Cuando la canción reapareció en mi cabeza, podía oír a mi amigo cantándola de nuevo... y de nuevo... y de nuevo.
La tuve metida en la cabeza durante casi día y medio, antes de que por fin se fuera.
Pero me dejó una pregunta persistente: ¿Para empezar, por qué las canciones se quedan en nuestra mente?
Algo similar le ocurrió hace algunos años a la doctora Vicky Williamson, una psicóloga musical que comenzó a estudiar este fenómeno que le ocurría "con mucha frecuencia".
"Personalmente no podía creer qué poquito había en términos de investigación sobre este fenómeno", confiesa.

Miles de gusanos
Williamson, experta en memoria en el Goldsmith's College de Londres, descubrió que los científicos usan una cantidad de términos para describir el asunto: síndrome de la canción pegada, música pegadiza y picazón cognitiva, o el más común "earworm" (garabato musical en América Latina o gusano musical en España), una palabra que alguna gente malinterpreta.
Williamson colaboró con un programa de radio de la BBC que preguntaba a sus oyentes con qué gusanitos se estaban despertando.
También recolectó más historias y experiencias a través de una encuesta en su sitio en internet, earwormery.com.
La información ha mostrado algunos hallazgos sorprendentes. "Cuando tuve 1.000 canciones de gusanos musicales en mi base de datos, sólo media docena se habían mencionado más de una vez; así de heterogénea fue la respuesta. Es un fenómeno muy individual", afirma.
Ahora tiene registradas más de 2.500 experiencias del gusano musical y aquella individualidad permanece, aunque ocasionalmente cambia, cuando se populariza una película o un programa de TV.
"De pronto tienes a cinco o seis personas reportando la canción de una nueva película, porque la acaban de ver. Cuando comenzamos, una canción del show de la TV estadounidense Glee, titulada 'Don't Stop Believing' llegó al primer lugar", dice.
La psicóloga musical identificó una serie de disparadores que aparentemente habían causado que estas tonadas se metieran en la cabeza de la gente y se quedaran allí.
"El primero es la exposición a la música, que significa que la persona ha escuchado la música recientemente", indica. (No me sorprende. Eso explica por qué se me pegó Funky Cold Medina.)

En la repetición ¿está el gusto?
Otro hallazgo no sorprendente fue que si escuchas repetidamente una canción, es más probable que se te pegue.
Pero a veces las canciones aparecen en nuestra mente incluso cuando no las hemos escuchado mucho. En este caso, algo en nuestro entorno actual podría disparar la memoria.
Williamson experimentó esto recientemente, cuando estaba en su oficina y se fijó en una vieja caja de zapatos.
"Es de una tienda llamada Faith", dice. "Y sólo por leer la palabra 'Faith', mi memoria hizo como un juego de fichas de dominó y finalmente apareció la canción 'Faith' de George Michael. Y se quedó en mi cabeza por el resto de la tarde". Ahora ha sacado la caja de zapatos de oficina.
Otro disparador que identificó fue el estrés.
Una mujer en la encuesta de Williamson dijo que una canción -'Nathan Jones', de Bananarama- se le pegó por primera vez cuando tenía 16 años y estaba rindiendo un importante examen.
"Ahora se le pega esa canción en cada momento de estrés en su vida", comenta Williamson. "Boda, parto, todo".
Hay varias teorías que pueden explicar por qué ocurre esto.
Williamson afirma que los gusanos musicales podrían ser parte de un fenómeno mayor, llamado "memoria involuntaria", una categoría que también incluye el deseo de comer algo después de la idea de que apareció en tu mente. "Un deseo repentino de comer sardinas en la cena, por ejemplo", según dice. O de pronto pensar en un amigo que no has visto durante años.
Hay un par de razones por las cuales esto ocurre con la música, asegura.

Codificación, evolución, canción
"Primeramente, porque la música puede ser codificada de tantas maneras, es lo que llamamos un 'estímulo multisensorial'", dice.
"Esto es especialmente cierto si eres músico, porque uno codifica cómo tocarla, cómo luce en una partitura, y cómo suena.
"En segundo lugar, la música con frecuencia es codificada de una manera muy personal y emocional, y sabemos que cuando codificamos cualquier cosa con connotaciones emocionales o personales, se recuerda mejor en la memoria".
Otros expertos sugieren que la música puede alojarse en nuestra mente por el modo en que los seres humanos evolucionaron.
"Por largos periodos de tiempo necesitábamos recordar información", señala Daniel Levitin, de la Universidad McGill en Montreal, un experto en la neurociencia de la música.
"Información como dónde está el pozo, o qué alimentos son venenosos y cuáles no, y cómo curar heridas para que no se infecten".
Los humanos modernos llevan unos 200.000 años en el planeta, pero el lenguaje escrito puede haber sido inventado apenas hace unos 5.000, afirma Levitin. Así que mediante mucho de la historia humana, la gente memorizó información importante a través de canciones.
Esa práctica continúa hoy en culturas con fuerte tradición oral.
Levitin explica que la combinación de ritmo, rima y melodía ofrece señales reforzadas que hacen que las canciones sean más fáciles de recordar que las palabras solas.
El experto en neurociencia dice que la principal pregunta que le hace la gente acerca de los gusanos musicales es: "¿Cómo los apagamos?".
Levitin ofrece un consejo: "Simplemente piense en otra canción y espere que ésa empuje a la primera".
La doctora Williamson está actualmente tratando de encontrar las mejores "curas" para los gusanos musicales. Dice que la estructura de una tonada podría tener relación con si es útil para desplazar otra.
También está investigando si funcionan estrategias cotidianas, como ir a correr o hacer un crucigrama.
Tanto Levitin como Williamson aceptan que sacarse de la mente una canción no deseada es un alivio. Pero, por supuesto, la canción que lo cure podría terminar siendo la siguiente que se le pegue.

Reportaje adicional de Rob Hugh-Jones


Tomado de BBC Mundo

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jueves, enero 05, 2012

La canción más relajante jamás compuesta: “Weightless”, de Marconi Union

El tríó británico Marconi Union, por cierto uno de los más refinados proyectos de música ambient de la última década, aprovechó el 2011 para acuñar una pieza que ha sido considerado como el track más relajante que jamás haya compuesto un ser humano. Apoyándose en terapeutas sonoros, sumergiéndose en un arduo estudio de diversas teorías del sonido, y aprovechando su innegable talento para tejer atmósferas con sintetizadores, estos chicos de Manchester crearon Weightless, la cual ha sido considerada como la canción “perfecta” para relajarse. Incluso, esta pieza se incluyó entre los mejores 50 inventos del 2011 por parte de la revista Time.

Los 8:16 minutos que dura la canción resultan en una disminución del ritmo cardiaco, la presión sanguínea, y la presencia de la hormona cortisol, la cual esta asociada con el estrés. Durante un estudio científico en el que participaron cuarenta mujeres, los investigadores concluyeron que Weightless es, por lo menos, 11% más relajante que cualquier otra pieza musical (neutraliza el 65% de la presencia de ansiedad y relaja un 35% más a las personas que en su estado habitual de descanso). Durante la prueba se evaluaron los ritmos cardiaco y sanguíneo, la respiración, y la actividad cerebral.

Para su composición, Marconi Union recurrió a sonidos generados con guitarra, piano, y sampleos electrónicos de atmósferas naturales. Al inicio de la canción el ritmo corresponde a 60 beats, y va gradualmente disminuyendo hasta 50. Además, los intervalos armónicos, es decir los silencios que separan cada nota, fueron minuciosamente elegidos para generar una sensación de comodidad. “La canción recurre a múltiples principos musicales que probadamente implican un efecto calmante en las personas. Y al combinar estos elementos, de la manera en la que Marconi Union lo logró, dan vida a la canción perfecta para relajar” afirma Lyz Cooper, fundadora de la Academia Británica de Terapia con Sonido.

Y pues que mejor herramienta aural para acompañarnos en este excitante 2012 que esta angelical composición, la cual nos invita, irremediablemente, a practicar la ligereza.



Tomado de Pijamasurf

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miércoles, enero 04, 2012

Mozart y las funciones armónicas

Dentro de la armonía tonal, se designan los grados de la escala como cada una de las siete notas que la forman. Por ejemplo, en la tonalidad de Do Mayor: do, re, mi, fa, sol, la y si; en la tonalidad de La menor: la, si, do, re, mi, fa y sol. Y se etiquetan con números romanos: I, II, III, IV, V, VI y VII, respectivamente. Sobre estos grados, se forman acordes por superposición de intervalos de tercera, y cada uno de estos acordes tiene una función dentro de la tonalidad:

I -> Tónica
II -> Subdominante de segundo grado
III -> Tónica de tercer grado
IV -> Subdominante
V -> Dominante
VI -> Tónica de sexto grado
VII -> Dominante de sensible
Toda esta breve explicación que no tiene mayor pretensión que la de servir de introducción, no ha sido más que una excusa para lo que os presento a continuación. Cada una de estas funciones armónicas, por su sonoridad, tienen diferentes caracteres. En los siguientes vídeos, se ponen de manifiesto estos caracteres de forma gráfica: se toman dos obras de Mozart y se van poniendo caras a los diferentes grados por los que pasa la música. Curioso cuando menos.







Tomado de Enchufa2

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martes, enero 03, 2012

Percussucata: Ecología, Música y Ciudadanía.

Profesor aficionado a la batería, Marcelo Capucci decidió un día unir la conciencia ambiental con la enseñanza de la música. Con el Proyecto Percussucata utiliza botellas de PET (Polietileno Tereftalato) y materiales reciclados para construir auténticas baterías y ensambles de percusión en las escuelas públicas en el Distrito Federal (Brasil). Alrededor de 1.200 niños de cinco escuelas han participado en el taller desde que el proyecto comenzó en 2007.

El Proyecto Percussucata consta de tres fases: Una conferencia socio-ambiental, la producción de instrumentos y hacer música. En la primera etapa, los estudiantes asisten a una conferencia sobre la contaminación, el efecto contaminante del PET, el calentamiento global, la clasificación de residuos, el reciclaje y la reutilización de materiales, entre otros. Durante esta conferencia también se habla sobre la historia de la batería e instrumentos de percusión, los cuales toca delante de los estudiantes.

A continuación se presentan algunas alternativas para hacer los instrumentos de percusión: Ganz (botellas de PET llenas de piedras, formando una especie de sonaja), pandereta (botella PET tocada con palos de bambú) y Filomena (botellas de PET tocada con un palo de escoba reutilizada). Así, los estudiantes se van a sus escuelas, donde, en una clase de arte divertida, "producen" sus propios instrumentos, con la ayuda de los profesores.

La etapa final marca el momento más esperado para los estudiantes: la hora de tocar. Bajo la dirección de Capucci y tomando la batería como una referencia visual y auditiva, los estudiantes realizan un grupo de ensambles de percusión. "Armados con su alternativa musical, los estudiantes construyen sus propias experiencias de respeto por los demás, aumento de la autoestima, aprendizaje de la música (el tiempo y el ritmo) y sobre todo una herramienta de socialización a través del juego-sociomusical", explica.



Tomado de OEI (original en portugués)

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lunes, enero 02, 2012

En Brasil, estudiantes aprenden música con método de grandes artistas.

Aprender a tocar la guitarra, el teclado o la batería de la misma manera como lo hicieron los más grandes talentos de la música. O tal vez el uso de botellas de plástico para la fabricación de sus propios instrumentos. En el pasado, la formalidad y disciplina de las puntuaciones de los ejercicios alejó a la generación más joven, ahora aprender música puede ser sinónimo de un aprendizaje más interactivo, informal y dinámico. Sea cual sea la metodología, lo que importa es que los estudiantes interesados ​​en la música aprendan de la manera más divertida posible.

Profesora del Departamento de Música de la Universidad de Brasilia, Cristina Grossi empezó a probar en Brasil en 2008, un nuevo método de educación musical. Desarrollado en Inglaterra por la investigadora Lucy Green, el método se basa en la manera en que la mayor parte de las grandes bandas y músicos aprendieron a tocar sus instrumentos: de manera informal. "El secreto de este método es simple: tocar canciones de oído", dice la profesora.

De acuerdo con Cristina, se observó que en Inglaterra hay un alto nivel de estimulación que los niños cuando están empezando a aprender música, pero en la edad de 14 años, la falta de interés se incrementa en gran medida. Para tratar de cambiar este fenómeno, Lucy Green entrevistó bandas, músicos principiantes, músicos y estrellas de rock ya formadas, durante cuatro años con el fin de averiguar la forma en que aprendieron a tocar. El resultado de la investigación de Green fue una metodología que se basa en cinco principios básicos.

Con estos conceptos en mente, Cristina decidió poner a prueba la metodología de Green en las escuelas brasileñas. Todavía en fase piloto, en el Centro Educativo Paulo Freire, con sede en Brasilia, el proyecto se llevó a cabo con 150 estudiantes. Durante dos meses, estudiantes y profesores exploraron los instrumentos musicales, trabajaron juntos para hacer música por oído y se familiarizaron con las habilidades técnicas de la música.

La metodología consta de siete pasos. Al principio, los estudiantes se dividen en grupos, eligen una canción para tocar por oído y presentar a la clase. De acuerdo con Christina, no es necesario que los estudiantes toquen a la perfección, y mucho menos que se puede tocar toda la canción. El objetivo de este paso es ofrecer a los estudiantes un primer contacto con el instrumento.

En un primer momento, la reacción de los alumnos es peculiar. "La primera pregunta es: no sé tocar un instrumento, ¿cómo puedo lograr tocar una canción de oído?", dice Cristina. Sin embargo, la metodología permite que los estudiantes aprendan unos de otros, descubriendo poco a poco los instrumentos. "Siempre hay alguien en la clase ya sabe cómo tocar la guitarra, la pandereta o la flauta. Entonces el maestro asume el papel de coordinador, organizar la clase e interferir sólo cuando sea necesario ", explica la docente.

El siguiente paso implica el uso de riffs (acordes básicos para cada instrumento). En este momento, explican cuáles son los acordes, interpretado junto con otros elementos que constituyen un cierto ritmo o la música. Con estos antecedentes, los estudiantes van a la tercera fase, que tratará de conseguir otra canción de oído. "Es muy alentador, porque ven que la música se compone de partes de los instrumentos que juntos forman una melodía", subraya.

Luego, un músico de la comunidad es llamado a dar una charla, a decir cómo aprendió a tocar y dar algunos consejos. En la siguiente fase, los profesores enseñan sobre la música clásica, y los dos últimos pasos se dedican a la experimentación, en la que una vez más los grupos tocan e improvisan de oído. En la sexta etapa profundizan sobre música clásica y el último escogen una canción que les gusta.


Tomado de OEI (original en portugués)

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domingo, enero 01, 2012

La música mejora el rendimiento académico

Trabajo en equipo, compromiso, rigurosidad, llevar objetivos adelante, son algunos de los beneficios que puede entregar la música, la cual mejora notablemente los resultados académicos de quienes la ejercitan.

Diversos estudios han asociado los resultados escolares al entorno, a la familia, a la educación de los padres, a la sala de clases, etc. A esto se agrega la primera investigación chilena que determina la influencia de la música en el desempeño académico, realizada por el economista de la Universidad de Chile, Pablo Egaña.
Para demostrar esta tesis (cuyos tutores fueron Juan Pablo Valenzuela y Dante Contreras), el economista, se internó en los beneficios que entregó a sus participantes, Orquesta Infantil Juvenil de Curanilahue, existente entre 1996 y 2003 y, cuya población presenta altas tasas de cesantía y pobreza (ver recuadro).

En sus inicios, los alumnos comenzaron sin instrumentos, aprendiendo de la movilidad de dedos y manos con simples lápices y clases de teoría musical en abstracto, dejando en claro que cuando se quiere realizar algo, no hay adversidad que lo impida.

En este trabajo, se vio los efectos de la participación intensiva en orquestas infantiles y juveniles (en Chile surgen de la mano del director de orquesta Jorge Peña hace más de treinta años) que comienza en la educación básica y termina en la media, como un elemento relevante detrás de los logros académicos.

Se siguió el rastro de los jóvenes de la orquesta y se comparó con un grupo de control de 70 estudiantes del mismo liceo Polivalente Mariano Latorre que no participaron del proyecto. Siete jóvenes, que rindieron la PSU en 2003: lograron 50 puntos más en Lenguaje y 30 puntos más en Matemáticas que el grupo de control. Ello no sólo les permitió entrar a la universidad, sino mantenerse en ella.

“La participación en las orquestas (pienso que se podrían encontrar resultados similares en teatro) potencia el desarrollo de habilidades no cognitivas: autoestima, trabajo en equipo, tolerancia a la frustración, etc. que generan un impacto en aspectos cognitivos, como son los puntajes en la PSU”, dice Egaña, quien ejemplifica: “Los profesores te cuentan cómo cambia la actitud de los niños en clases: aumenta su participación y están más concentrados, lo que hace que la misma clase sea más provechosa. Es decir, lo que antes el alumno estudiaba en dos horas en su casa, parándose, mirando televisión, etc., ahora puede hacerlo en 30 minutos de manera más concentrada y efectiva”.

El músico, profesor, director de la sede de Concepción de la Fundación Orquesta Juveniles e Infantiles, y mentor de la Orquesta Infantil Juvenil de Curanilahue, Américo Giusti, tiene claro los beneficios académicos: “La música entrega disciplina, un componente vital para obtener logros. Cuando el niño aprende por una experiencia propia es más potente que la vía del premio o el castigo, ya que hace un trabajo y un esfuerzo que tiene una meta y entrega un logro, una realización. Es otra forma de aprender”.

Para el maestro Giusti, si al proceso de aprender un instrumento se suma el incentivo de la familia es aún mejor: "Cuando un instrumento llega al niño, es toda la familia que se abre al disfrute del arte, la cultura y al trabajo duro, cotidiano y de equipo”.

“Este aprendizaje logra resultados desde un comienzo, lo que le entrega al alumno el valor del trabajo y del esfuerzo. Esto trae consigo una autoafirmación del niño, una mejora en la autoestima”, dice Giusti quien no sólo recuerda la parábola de los Talentos para ejemplificar el enorme beneficio que entrega la música, sino también se da el tiempo de relatar la parábola de los Picapedreros, donde unos sólo sienten que pican piedras y otros sienten que construyen catedrales. Con éstas y otras historias como Aquiles y la Tortuga, que entre otras cosas habla de la motivación por el trabajo y el esfuerzo, Giusti dice que el aprender música, además, mejora la continuidad", explica.

“A través del aprendizaje de un instrumento fortalecemos, también, el carácter y la voluntad. En la Fundación que ayudamos a 270 orquestas que se han formado, hemos tratado de cultivar una cierta cultura al mérito, a través de las becas, las cuales las ganan los mejores".

UN DIRECTOR QUE SABE DE ESTAS NOTAS DE ENSEÑANZA

La orquesta de Curanilahue surgió bajo el alero del director, de ese entonces, del Liceo Mariano Latorre, Francisco Ruiz Burdiles, quien -con Giusti- tuvo la visión de que creando una orquesta disminuiría la baja expectativa que tenían sus alumnos frente a su futuro.

Desde su experiencia, nos cuenta los beneficios de la música en el rendimiento escolar: “Entrega disciplina a los estudiantes, incluso en aquellos que no la tienen. En la orquesta Curanilahue, no sólo se logró eso con horas de ensayo, sino también les dio resultados. Se internó en los alumnos el concepto de que vale la pena sacrificarse ya que después hay una retribución y un aplauso”, dice Ruiz.

Este profesor y ex director de ese liceo sureño, no cree que la música sea la única que entrega esos efectos. Es un convencido de que las artes y el deporte también lo hacen, sin embargo la música tiene una estructura que permite una educación más igualitaria: “Los profesores les enseñaban a los niños a tomar físicamente un instrumento, entonces la interacción entre el profesor y el alumno es más cercana. Es ponerse de igual a igual, lo que favorece el aprendizaje y hace que el estudiante tenga un compromiso con el maestro", explica Ruiz, quien agrega: "Participar de una orquesta, además, desarrolla el trabajo en equipo: para tocar una pieza musical hay que hacerlo en grupo”.

Según estudios internacionales, el arte influye para:

* Inducir a ser y sentirse parte de una comunidad o escuela.
* Desarrollar a los estudiantes en áreas que de otra forma no desarrollaría.
* Conectar a los estudiantes con ellos mismos y con los otros.
* Transformar el ambiente de aprendizaje.
* Otorgar una oportunidad para que los adultos (padres, profesores y otros) aprendan de los jóvenes.
* Proveer nuevos desafíos a los jóvenes.
* Conectar las experiencias de aprendizaje a las del mundo laboral, ya que ayuda a aprender sobre el desenvolvimiento y funcionamiento de organizaciones propias del mercado laboral.


Tomado de EducarChile.

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